Achaques comunes del embarazo

Achaques comunes del embarazo

Náuseas

La mayoría de las mujeres embarazadas sufren de náuseas, vómitos o ambos durante el primer trimestre del embarazo. Los síntomas suelen ser más severos por las mañanas, aunque podrían continuar a lo largo del día. Las náuseas regularmente se reducen significativamente alrededor de las 14 semanas de embarazo, pero, en algunas pocas mujeres, pueden durar todo el embarazo. No se sabe de seguro qué causa las náuseas en el embarazo, pero podría deberse a las hormonas, a un incremento en el sentido del olfato y sensibilidad a los olores, o sensibilidad en el estómago.

Ganas de orinar con frecuencia

Puede que hayas notado que te dan ganas de hacer pipí más frecuentemente que antes, incluso antes de que supieras que estabas embarazada. Este es uno de los síntomas más tempranos y más comunes del embarazo y podría continuar hasta el día del parto. Los cambios hormonales hacen que la sangre fluya más rápidamente hacia los riñones, haciendo que tu vejiga se llene más rápidamente. Con el avance del embarazo habrá que añadir la presión de tu útero cada vez más grande y pesado sobre la vejiga. 

 Flujo vaginal

¿Más flujo vaginal? No es tu imaginación: es bastante común tener más flujo vaginal durante el embarazo. Lo que probablemente notes es una leucorrea normal, es decir, el flujo vaginal blanquecino, inodoro o con olor suave que percibías de vez en cuando en tu ropa interior antes de quedar embarazada. Lo que sucede es que ahora es mucho más abundante, debido en parte a una mayor producción de estrógeno y al incremento del riego sanguíneo hacia la zona vaginal. 

Gases e hinchazón abdominal

No te sorprendas si te encuentras eructando, desabotonando tu pantalón para liberar un abdomen inflamado o culpando al perro por los gases que expulsas. ¿Por qué sucede esto? La primera razón es que durante el embarazo tienes niveles mucho más altos de progesterona, una hormona que relaja el tejido muscular liso de todo tu cuerpo, incluido el de tu sistema digestivo. Esta relajación hace más lenta la digestión, lo cual te puede producir gases, hinchazón en el estómago, eructos y flatulencia, y crear, por lo general, sensaciones desagradables en tu abdomen, especialmente después de una comida abundante. También puede producir acidez.

Estreñimiento

Si te sirve de consuelo, el estreñimiento es un problema común durante el embarazo. Una de las causas es el incremento de la hormona progesterona, que hace más lento el movimiento del alimento a través del sistema digestivo. Y el problema puede empeorar a medida que avanza el embarazo, debido a la presión que ejerce el útero a medida que aumenta de tamaño, sobre el recto. 

Hemorroides

Las hemorroides son venitas que se han inflamado en la zona del recto. Pueden producir una simple comezón o ser muy dolorosas, y en algunas ocasiones pueden incluso provocar hemorragia rectal, especialmente al ir al baño. Algunas mujeres las sufren por primera vez cuando están embarazadas, y en caso de que hayas tenido hemorroides antes del embarazo, es muy probable que ahora te vuelvan a salir.

Hinchazón en piernas y pies (edema)

Es normal tener cierto grado de hinchazón en las extremidades durante el embarazo porque estás reteniendo más líquido. Los cambios en las propiedades de la sangre también hacen que se acumule algo de líquido en los tejidos. Sin embargo, en algunos casos, la hinchazón puede ser señal de una peligrosa complicación en el embarazo, como la preeclampsia.

Infecciones vaginales

La candidiasis vaginal es un tipo común de infección vaginal que es mucho más frecuente en las mujeres embarazadas. Las levaduras del género cándida que se encuentran en la flora normal de la vagina de una mujer sana no son necesariamente patógenas. Estos hongos sólo se convierten en un problema cuando crecen tan rápidamente que se rompe el equilibrio existente entre esos y otros microorganismos.