¿Cómo actuar cuando tu hijo tiene un amigo imaginario?

¿Cómo actuar cuando tu hijo tiene un amigo imaginario?

Los amigos imaginarios son un tema muy curioso e, inclusive, suele asustar a muchos padres, algunos creen que no es sano para los niños crear a estos personajes y otras personas piensan que se trata de ángeles que sólo los niños pueden ver. Es importante descubrir los mitos y las verdades de los amigos imaginarios de tu hijo, y aprender a lidiar con ellos, la doctora Madeline Hernández nos explicó cómo lidiar con la situación.

Madeline afirma que, aunque no lo creas, para muchos niños es necesario inventarse amigos imaginarios. Esto sucede porque forman una parte integral de la vida de nuestros hijos, son estos personajes ficticios los que ayudan al niño a protegerse de cosas que pueden dañarle, a expresar sus inquietudes y miedos cuando no saben cómo hacerlo, a expresar sus metas y de esta forma aprenden a explicarse mejor en el mundo. No se trata más que de la proyección que el niño hace de sí mismo y pone en su creación imaginaria cosas que le caracterizan a él.

Hay que prestar atención en que existe una edad 'normal' en la que aparecen estos nuevos “amigos” y una edad en la que ya no es adecuado que un niño crea en estas personitas ficticias. Es sano que comiencen desde los tres o cinco años, cuando los niños aprenden a hablar, pero ya es preocupante cuando los amigos imaginarios aparecen después de los siete años porque eso habla de que el niño tiene un problema o una necesidad psicológica y en ese caso sí es preciso buscar asesoría psicológica con un profesional.

Es muy importante saber cómo reaccionar ante estos seres inventados, aunque a un padre le asuste de repente ver a su hijo hablando con alguien invisible o que llegue a contarle cosas sobre él, éste debe reaccionar con tranquilidad, inclusive, es muy recomendable que anime a su hijo a conversar y preguntarle sobre la historia de su nuevo amigo. Observa la relación y revisa que tu hijo no tenga miedo porque es mediante esta relación que tu niño se siente seguro y expresa sus inseguridades.