Consejos básicos para niños de 7-8 años

Consejos básicos para niños de 7-8 años

La niñez intermedia implica muchos cambios en la vida de un niño. A esta edad, los niños ya pueden vestirse por sí solos, atrapar una pelota más fácilmente solo con las manos y amarrarse los zapatos. Ahora es más importante para ellos ser un poco más independientes de la familia. Los siguientes son algunos aspectos del desarrollo en la niñez intermedia:

  • Muestran más independencia de los padres y la familia.
  • Comienzan a pensar en el futuro.
  • Entienden mejor el lugar que ocupan en el mundo.
  • Prestan más atención a las amistades y al trabajo en equipo.
  • Desean ser queridos y aceptados por sus amigos.
  • Desarrollan rápidamente sus habilidades mentales.
  • Aprenden mejores maneras de describir sus experiencias, sus ideas y sus sentimientos.
  • Se enfocan menos en sí mismos y se preocupan más por los demás.

Estas son algunas cosas que usted, como padre, puede hacer para ayudar a su hijo en esta etapa:

  • Ayúdelo a desarrollar el sentido de la responsabilidad; por ejemplo, pídale ayuda con las tareas del hogar, como poner la mesa.
  • Hable con su hijo sobre la escuela, los amigos y las cosas que desearía hacer en el futuro.
  • Hable con su hijo sobre el respeto hacia los demás. Anímelo a ayudar a las personas necesitadas.
  • Ayúdelo a establecer metas alcanzables.
  • Enséñele a ser paciente.
  • Ponga reglas claras y respételas; por ejemplo, establezca por cuánto tiempo puede ver la televisión y a qué hora tiene que acostarse. Sea claro acerca de los comportamientos que son aceptables y los que no lo son.
  • Hagan cosas divertidas en familia, como participar en juegos, leer y asistir a eventos en la comunidad.
  • Involúcrese en la escuela de su hijo. Reúnase con los maestros y el personal escolar para entender sus objetivos de aprendizaje.
  • Continúe leyéndole a su hijo. A medida que su hijo vaya aprendiendo a leer, túrnense en la lectura.
  • Utilice la disciplina para guiarlo y protegerlo, en lugar de usar castigos que lo hagan sentirse mal consigo mismo. En vez de analizar lo que no debe hacer, explíquele lo que sí debe hacer.
  • Felicite a su hijo por su buen comportamiento. Es mejor centrarse más en elogiar las cosas positivas que hace su hijo (“te esforzaste mucho en resolver esto”) que en las características que no puede cambiar (“eres inteligente”).
  • Ayude a su hijo a enfrentar nuevos retos. Anímelo a resolver por sí solo sus problemas, como los desacuerdos con otros niños.