Consejos básicos para niños de 9-10 años

Consejos básicos para niños de 9-10 años

Es probable que su hijo muestre ya claras señales de una creciente independencia de la familia y un mayor interés en los amigos. Tener buenas amistades es muy importante para el desarrollo de su hijo; sin embargo, la presión de sus padres puede ser muy fuerte en esta etapa. Los niños que se sienten bien consigo mismos son más capaces de resistir la presión negativa de los pares y toman mejores decisiones por sí mismos.

  • Establecen amistades y relaciones más fuertes y complejas con sus amigos o pares.
  • Sienten más la presión de sus pares.
  • Están más conscientes de su cuerpo a medida que se acerca la pubertad. A esta edad comienzan a surgir problemas con la imagen que tienen de su cuerpo y la alimentación.
  • Enfrentan mayores retos académicos en la escuela.
  • Se vuelven más independientes de la familia.
  • Comienzan a entender más el punto de vista de los otros.
  • Aumentan su capacidad de atención.

Estas son algunas cosas que usted, como padre, puede hacer para ayudar a su hijo en esta etapa:

  • Dedíquele tiempo a su hijo. Hable con él de sus amigos, sus logros y los retos que deberá enfrentar.
  • Involúcrese en la escuela de su hijo. Asista a los eventos escolares; reúnase con sus maestros.
  • Motive a su hijo, tanto en la escuela como en la comunidad, a participar en actividades de grupo como algún deporte, o a que realice trabajo voluntario.
  • Ayúdelo a desarrollar su propio sentido de lo correcto y lo incorrecto. Hable con él acerca de las cosas peligrosas que sus amigos lo pueden presionar para que haga,
  • Ayúdelo a desarrollar el sentido de la responsabilidad, asígnele tareas en la casa, como limpiar o cocinar. Hablen sobre el ahorro y enséñele a no malgastar el dinero.
  • Conozca a las familias de los amigos de su hijo.
  • Hable con su hijo sobre el respeto hacia los demás. Anímelo a ayudar a las personas necesitadas. Hable con él sobre qué hacer si alguien se comporta de manera descortés u ofensiva.
  • Ayude a su hijo a establecer sus propios objetivos. Anímelo a hablar de las habilidades y destrezas que le gustaría tener y de cómo adquirirlas.
  • Establezca reglas claras y respételas. Hable con su hijo de lo que espera de él (de su comportamiento) cuando no esté bajo la supervisión de adultos.
  • Utilice la disciplina para guiarlo y protegerlo, en lugar de usar castigos que lo hagan sentirse mal consigo mismo.
  • Hable con su hijo sobre los cambios físicos y emocionales normales de la pubertad.
  • Anímelo a leer todos los días. Hable con él sobre sus tareas.
  • Sea afectuoso y honesto con su hijo, y hagan cosas en familia.