Consejos para la hora de la comida de tus peques

Consejos para la hora de la comida de tus peques

Quien tiene niños sabe que cuando se trata de comer, habitualmente hay discusiones con el menú,  no es sorprendente que se nos venga el alma a los pies cuando tuercen la nariz en cuanto ven algo verde o cuando sólo permiten que se acerquen a sus labios el clásico espagueti con tomate y queso rallado.

En su primer año, los bebés crecen más rápidamente que en cualquier otro momento en su vida, así que es relativamente fácil conseguir que coman alimentos nuevos. Pero el segundo año los niños se convierten en seres que empiezan a razonar y a darse cuenta de que negarse a comer es una gran manera de llamar la atención.

La buena noticia es que casi todos los niños que previamente han sido “buenos comedores” vuelven a comer bien. La mala noticia sin embargo, es que esto es por lo general en sus términos y a su manera.

Trata de hacer de las comidas una experiencia realmente positiva. Una de las cosas más importantes es tratar de ocultar tu frustración. Felicita al niño cuando come muy bien, o prueba algo nuevo. Puede que tengas que pasar por alto algunas malas conductas alimentarias para centrar tu atención en el buen comportamiento. Esto puede hacer que la hora de comer sea menos estresante para ti también.

Disfraza las verduras mezclándolas en una salsa de tomate y sírvelas con pasta. Puedes incluso dejar unas pocas verduras en trozos en la salsa para que él mismo las quite, así nunca sospechará que siguen allí.

La mayoría de los niños adoran cocinar y tareas como apretar la naranja para hacer jugo de naranja natural o cascar los huevos son muy recomendables para las capacidades de un niño pequeño. Es increíble cómo participar en la planificación y la preparación de una comida puede estimular el apetito de un niño.

Ofrécele pequeñas porciones, ya que no es bueno llenar demasiado el plato de los niños. Además, los niños generalmente prefieren las porciones más pequeñas de los alimentos, por lo que es una buena idea hacer alimentos como mini hamburguesas con patatas baby, pequeñas flores de brócoli y zanahorias baby. También les gusta comer de pequeños envases, por lo que puedes utilizar moldes para preparar porciones individuales de alimentos como el pastel de pescado. También puedes hacer un lote y congelarlos.

Crea tu propia “comida basura” sana. Puedes preparar bases de pizza con pan de focaccia o pan de pita y dejar que tu hijo escoja los ingredientes para prepararla, prepara hamburguesas utilizando carne magra de calidad, tiras de pollo, hamburguesas de garbanzos, las posibilidades son infinitas.