Cuida tu piel después del embarazo

Cuida tu piel después del embarazo

Después de dar a luz, como es normal, centras toda tu atención en el bebé, pero tu piel también necesita cuidados especiales tras el parto.

La nueva situación en tu vida, el cansancio y los cambios hormonales se ven reflejados en la salud de tu piel, por tanto es importante mantenerla en condiciones óptimas, pues al fin y al cabo es el punto de contacto principal con tu bebé.

 

Es momento de renovar la piel

El postparto es el momento propicio para renovar la piel. La epidermis necesita liberarse de las células muertas e impurezas que se han ido acumulando en la superficie. Para ello, debes realizar una exfoliación suave de la piel con productos adecuados que no la dañen. Por un lado, limpiarán la superficie de la piel y la notarás más suave y sedosa, mientras que por otro, la dejarán más receptiva para los tratamientos que utilices a continuación, como la crema antiestrías y las cremas o aceites humectantes.

 

Tratar las estrías

El postparto es el momento clave para tratar las estrías. Estas no sólo se forman al distenderse la piel, sino también al volver a reacomodarse. Además, las estrías de aparición reciente pueden llegar a disminuir su apariencia si reciben los cuidados adecuados. Tienes que elegir productos específicos con ingredientes que actúen como cicatrizantes como la rosa mosqueta y la vitamina K, y que estimulen la producción de colágeno para reparar la piel dañada. La constancia también es clave en el tratamiento antiestrías. No debes olvidar aplicarla dos veces al día, por la mañana y por la noche, con movimientos circulares en la zona de los glúteos y piernas, abdomen y parte baja de la espalda.

 

Recuperar la elasticidad y firmeza de la piel

La hidratación de la piel es un ritual de belleza que debemos realizar a diario, y más especialmente después del parto. Los aceites vegetales son una buena opción para hidratar tu piel a fondo, gracias a su textura suave y agradable para darte además un masaje reafirmante. Elige aceites o cremas que aporten firmeza y ayuden a reestructurar los tejidos, como los aceites vegetales de Argán, de almendras dulces o de aguacate, o bien los de rosa mosqueta, centella asiática y jojoba, previamente diluidos. Si prefieres la textura de las cremas puedes optar por alguna con ingredientes que aporten buena hidratación como el aceite de karité, que fija el agua a las células que forman la piel, así como firmeza, como el colágeno, la centella asiática, con propiedades reafirmantes y reestructurantes, elastina y vitamina E. Si tu piel está muy reseca, puedes elegir una crema nutritiva específica para pieles secas.