Educa a niños positivos

Educa a niños positivos

Como padres, deseamos que nuestros niños sean felices, independientes, responsables y seguros. Para ello desde muy pequeños se estimula en ellos las conductas positivas, es decir, comportamientos adecuados que favorecen un desarrollo emocional y social óptimo.

¿Cómo lograrlo?

Brindando modelos adecuados y favoreciendo el desarrollo de su autoestima: Todo niño necesita sentirse aceptado, respetado, que creamos en él, en su capacidad para superar problemas, para colaborar. Por otro lado, tengamos en cuenta qué enseñamos con nuestros comportamientos. Pues seremos incoherentes al mostrar poca correspondencia entre lo que exigimos a los niños y lo que hacemos nosotros.

Algunos errores que cometemos:

-Hacerlos sentir incapaces.

Sin darnos cuenta, comunicamos a los niños que no son capaces de realizar una tarea creándoles inseguridad. Ellos son muy sensibles a las expectativas de los adultos, por lo que comienzan a dudar de sus habilidades e incluso pueden fracasar. Muchas veces hemos dicho cosas como “Cuidado, que te puedes caer”,”No lo hagas, espera que yo te ayude”, estas frases pueden aparentar una preocupación por el niño, pero tienen un trasfondo de tipo “no puedes hacerlo”.

-Pedirles más de lo que pueden.

A cada edad corresponde un estado de desarrollo intelectual y de aprendizaje. En nuestro afán perfeccionista, queremos exigirles más de lo que pueden dar o hacer. Es errado no considerar su edad y sus capacidades, ya que ocasiona en el niño frustración.

-Hacer comparaciones e incitar la competencia entre hermanos.

Usualmente existe gran facilidad para elogiar al que tiene éxito e ignorar o censurar al que fracasa. Incluso, a través de los gestos, podemos establecer comparaciones entre los hermanos o los alumnos, generando la falsa idea de que se les quiera solo por lo que hacen,

-Inculcarles que sólo valen cuando tienen éxito.

Triunfar sin que importe los modos que empleen, fomenta el individualismo y tergiversa el desarrollo de su personalidad. Genera además una incapacidad para aprender del fracaso.

-Hacerles depender solo de premios o cosas materiales.

Dificulta que el niño actúe por motivaciones internas, no les ayuda a crecer, a tomar iniciativas.