El sueño de los bebés, ¿cómo funciona?

El sueño de los bebés, ¿cómo funciona?

En ninguna otra etapa de nuestras vidas dormimos tanto como lo hacemos cuando somos bebés, los recién nacidos duermen aproximadamente entre 16 y 18 horas al día en siestas profundas de unas tres horas de duración. Aunque cada niño es totalmente distinto a otro y el sueño es un proceso evolutivo, se puede afirmar que todos los bebés pasan por dos fases de sueño:

  • Sueño profundo: también se le conoce como “sueño lento”, esta es la fase donde resulta bastante difícil despertar y en la que generalmente no se tienen sueños.
  • Fase REM: a diferencia de la etapa anterior, en este periodo de sueño el cerebro se encuentra muy activo. Las siglas REM significan “rapid eye movement”, es decir, el movimiento rápido que los ojos hacen bajo los párpados mientras el bebé duerme, y es en esta fase cuando podemos saber que los pequeños están soñando.

A medida que los bebés van creciendo, las horas de dormir se reducen y a la vez la duración de estas faces va cambiando, su sueño se enriquece y se vuelve mucho más complejo. Se experimentan fases que los adultos poseemos, como la somnolencia o una etapa de sueño ligero antes del profundo.

El motivo de estos cambios corresponde a las necesidades vitales del niño, ya que despertar cada tres horas es su mecanismo de supervivencia, es la única forma que tiene para comunicarse con nosotros y hacernos saber que necesita alimentarse. Por otro lado, si ya desde recién nacidos los bebés tuvieran todas las fases que tenemos los adultos, su ciclo de sueño sería mucho más largo, lo que interferiría en esa necesidad vital de despertarse cada cierto tiempo.