¿Es posible ser mamá tranquila y calmada?

¿Es posible ser mamá tranquila y calmada?

La mayoría de las madres siempre buscan la felicidad para sus hijos, esposo, abuelos, tíos, en fin todos los miembros de la familia, incluyendo las mascotas.

Sin embargo, ese afán de que todos estén contentos y complacidos puede que cargue de tensión a muchas. A continuación algunos consejos para que puedas estar más tranquila y ser una mami feliz.

No permitas que la rutina te envuelva. Prioriza las  tareas que tengas que hacer, de manera que no pases mucho tiempo haciendo las tareas de la casa o trabajo de la oficina en el hogar. Así podrás disfrutar más tiempo con tus hijos y ellos necesitan que tú tengas ese espacio tan íntimo. Con 20 minutos para ti diarios, como mínimo, es suficiente.

Alimenta la relación de pareja. Cuando tu relación está estable, la comunicación fluye y estás en armonía contigo. Esa tranquilidad redunda en beneficio para tus hijos, ya que el tiempo que pases junto a ellos será relajado.

Comparte con otras madres. Sólo una madre puede comprender a otra ya que nuestro rol no lo puede entender nadie que no lo haya experimentado. 

Planea tu próximo día. Antes de acostarte haz una lista de todas las cosas que tienes que hacer al día siguiente; de esta manera cuando te levantes te sentirás más organizada y en control de todo lo que tienes que hacer.

Reconoce que la paciencia es física y no mental. Muchos piensan que la paciencia es una virtud pero la realidad es que mientras más cansado esté tu cuerpo, menos paciencia tendrás. Duerme ocho horas al día y para lograrlo deja de hacer actividades que te quitan horas de sueño antes de ir a la cama, desde mirar tu Facebook, leer un libro o ver una telenovela. En fin, si quieres ser paciente, dormir es más importante que entretenerte.

Mantente bien hidratada. ¿Eres de las que toma poca o mucho agua? Se ha descubierto que tomar ocho vasos de agua al día disminuye tu nivel de mal humor.

Analiza tus frustraciones. Saca unos minutos para pensar en cuáles son esos minutos en que pierdes más paciencia. Generalmente los hijos acaban con la ecuanimidad de sus madres en los momentos de transición. Por ejemplo, levantarlos de la cama, subirse al auto, hacer la tarea, ir a dormir. Una solución es empezar estas actividades 15 minutos antes.

Encuentra tiempo para ti. Encuentra una actividad que te de placer. Cuando haces algo que disfrutas te energizas y liberas el estrés. Puede ser bailando zumba, tomando una clase de pastelería o inscribiéndote a un club de lectura.