Fomenta el buen humor en tus hijos

Fomenta el buen humor en tus hijos

Los hijos necesitan un ambiente en el que, habitualmente, se esté de buen humor. Cuando esto no ocurre y hay gritos (por ejemplo), el hogar va cayendo poco a poco en un sopor parecido a la tristeza, que no lleva a nada ni libera de los problemas. Por lo tanto, fomentar el buen humor empieza por nosotros mismos, los padres. Si queremos ganarnos el afecto de los hijos y lograr que crezcan con un carácter enérgico es necesario que dejemos los problemas fuera de casa. Estar de buen humor no cuesta tanto, y además es mucho más gratificante. Hay que esforzarse por sonreír, aunque a veces se haga difícil. Poniendo ganas, acabará por enraizarse en el carácter un sólido sentido del humor.

Muchas veces un rasgo de humor servirá para salvaguardar el tesoro de la autoridad al no tener que ejercerla. El humor sirve para relajar un ambiente tirante y pone lubricante al engranaje de la autoridad. No pensemos que debemos ser muy ocurrentes y graciosos continuamente, o que en nuestra casa nos pasemos todo el día contándonos chistes unos a otros. La esencia reside en buscar frases amables y divertidas, comparaciones precisas y oportunas, y hasta tratar de imitar sus actitudes, puede servirnos para que ellos comprueben lo desfasado y hasta ridículo de muchos de sus comportamientos. Así se les puede ayudar a superar un orgullo desmedido o el tomarse demasiado en serio. Y además, se creará un ambiente especial y relajado en casa.