Fomentar la relación entre los abuelos y los nietos

Fomentar la relación entre los abuelos y los nietos

En la actualidad no es ninguna sorpresa que tanto la madre como el padre tengan que salir a trabajar, es por ello que los abuelos juegan un papel fundamental en el ámbito familiar. Y en este sentido, los abuelos son un ejemplo a seguir para sus nietos, actúan como buenos consejeros, les muestran las experiencias de la vida y les transmiten valores, así como ayuda y protección.

Además, la salud de un individuo con 70 años cada vez es mejor. Los avances médicos permiten que, ahora, casi cualquier abuelo pueda cuidar a sus nietos, llevarles al parque, ir a con ellos a jugar o incluso de excursión y de vacaciones. Todas estas opciones posibilitan que se cree un vínculo especial entre un nieto y sus abuelos.

Los abuelos de ahora no se corresponden con la idea clásica de una persona mayor, de pelo blanco, sentada siempre en una silla o con un bastón, a la que se le daba un beso y no se le volvía a ver en todo el día; ahora, son personas activas, dinámicas, que pueden ir a cualquier parte, con ganas de vivir y de seguir descubriendo las maravillas de la vida.

Para que haya una buena relación entre unos abuelos y sus nietos, es fundamental que se entienda que el niño no es una segunda oportunidad para representar el papel de padres, sino que ahora tienen que desempeñar unas nuevas funciones. Y aunque no todos los abuelos son iguales, ni todas las relaciones se pueden comparar, el papel de los abuelos es distinto al de los padres y la relación de apego que se forma con ellos es también distinta. Los abuelos suelen ser más consentidores y dan más apoyo y menos disciplina, es decir, mantienen una relación más juguetona y relajada.

Algunas de las funciones principales de los abuelos son el cuidar de sus nietos, ya que muchas veces, los horarios de los padres no son compatibles con los de sus hijos y en ese momento los abuelos son una gran ayuda. También son muy dados a contar historias, ya que son una fuente viva de información sobre acontecimientos pasados trascendentales que los niños no vivieron, así como de modos de vida totalmente diferentes o de la historia familiar. Estas narraciones amplían la mente de los pequeños, enseñándoles que las cosas no siempre han sido como ellos las ven y que la vida a veces es difícil.

Otra función muy común es la de aconsejar, guiar, asesorar y transmitir valores morales. Deben enseñarles que no todo lo nuevo es bueno y que no todo lo viejo es malo. Asimismo, los abuelos ayudan a amortiguar las malas relaciones o las dificultades entre los padres y sus hijos, sobre todo en épocas difíciles como la adolescencia. Son como un árbitro y pueden aliviar las tensiones, ya que su posición es más o menos neutral.

Un factor muy importante para que exista una buena relación entre un abuelo y su nieto es que se vean con frecuencia. Cuanto más contacto tengan, mejor se conocerán, tendrán más opciones de hablar, de contarse cosas y de realizar actividades.