Fortalece la relación entre hermanos

Fortalece la relación entre hermanos

Seguramente al pensar en otro bebé, te imaginas a tus hijos jugando juntos y no la rivalidad que esto puede provocar. No obstante, debes saber que las peleas por los juguetes, las discusiones por quién se va adelante en el auto y las disputas a la hora de comer son lo más normal del mundo cuando hay 2 niños en casa. Ayudar a los niños a llevarse bien mientras crecen puede ser uno de los retos más grandes que enfrenten los padres.

Deja que tus hijos se cuiden entre sí

Puede sonar raro, pero la geometría es una herramienta muy útil a la hora de establecer la base de una relación armoniosa. Muchas veces pensamos que la familia es como un triángulo en el que los padres son la cúspide, quienes dirigen a los niños. Sin embargo, un círculo familiar puede ser más equilibrado.

Existen muchas oportunidades para animar a los hijos a demostrarse cariño: el mayor puede leerle un cuento al bebé, el más pequeño puede frotar la espalda del mayor antes de la siesta. Dile al más chico que le dé a su hermana mayor un beso cuando ella llora o, cuando uno de los niños tenga problemas con alguien o se sienta frustrado, puedes preguntarle al otro: “¿Cómo lo podrías ayudar?”.

Respeta la individualidad de cada hermano

Puede ser más fácil decirles a tus hijos que los quieres por igual, pero en realidad a ellos no les gusta escuchar eso. “Ellos quieren saber que los amas de forma especial, no por igual”, señala Adele Faber, coautora del libro “Siblings Without Rivalry” (Hermanos Sin Rivalidad).

  • Cada hijo debe sentirse valorado como un individuo. Puedes hacer esto felicitándolos específicamente: “¡Bien, te abrochaste la blusa tú solita!” o “Has limpiado el plato sin que te lo diga yo” o “Qué bueno que compartas tus dulces con tu hermana porque ella se siente bien”.
  • Hay que vigilar la tendencia a la comparación. No hay nada más molesto para un niño que alaben a uno a expensas del otro. Por ejemplo, evita comentarios como: “¿Por qué no puedes vestirte como lo hace tu hermana?” o “Tu hermano se porta mejor que tú, ¡y eso que es menor!”. Hasta las comparaciones elogiosas pueden generar hostilidad entre ellos. Si le dices: “Ya te vistes solo, estás tan grande, no como el bebé”, podrías generar que el mayor se esfuerce siempre por ser mejor que su hermanito o que se sienta amenazado cuando éste crezca y haga lo mismo que él.
  • Evitar identificarlos con ciertos papeles. Como el Cerebrito”, “el Tranquilo” o “el Difícil”. Son niños y, a medida que crecen, experimentan con múltiples papeles; si lo haces, corres el riesgo de que asuman ese rol para toda la vida y sientan envidia entre sí.