La importancia de aprender un idioma en edad temprana

La importancia de aprender un idioma en edad temprana

Primero, debemos diferenciar entre lo que significa el concepto de aprendizaje y el de adquisición.

El aprendizaje es un proceso consciente que realizamos para conocer la estructura de una lengua. Por ejemplo, estamos aprendiendo cuando estudiamos en que tiempo, modo o persona se encuentra un determinado verbo.

En cambio la adquisición  de un idioma es un proceso inconsciente  en un ambiente natural en donde el juego y la creatividad son los maestros.

Cuando un niño aprende una lengua no puede hablar de las reglas sintácticas que ha asimilado, simplemente las ha internalizado.

Es por eso que a nosotros como hablantes nativos del español, a veces  nos cuesta explicar las reglas gramaticales en nuestra lengua porque primero la adquirimos y después la aprendimos.

Una de las mayores preocupaciones de los padres que  les interesa involucrar a sus hijos en el aprendizaje de otro idioma, es saber si se pueden confundir al aprender dos lenguas al mismo tiempo.

Definitivamente no. Los niños asocian el nuevo idioma con un determinado contexto: la persona que se dirige a él en el lugar y momento adecuado. No tiene la consciencia de estar utilizando otro lenguaje. Además su mayor estímulo, en caso de no tratarse de familias multilingües, será siempre el español.

No subestimemos el enorme potencial que tienen nuestros hijos de adquirir conocimiento, y las ventajas que este estimulo les puede  ofrecer:

  • La adquisición de una segunda lengua  mejora la memoria y facilita la plasticidad cerebral.
  • El niño en edad temprana es capaz de adquirir la pronunciación de la lengua como un hablante nativo.
  • Desarrolla múltiples estrategias de aprendizaje.
  • Hace de nuestros  hijos, personas preparadas para el futuro, donde la comunicación global les abre las puertas del conocimiento.

La estimulación temprana en una segunda lengua, les dará a los niños la  posibilidad de adquirir una educación diferenciadora sin  perder esa cuota de creatividad que los transformará en seres únicos e irrepetibles.