Los mejores snacks para el verano

Los mejores snacks para el verano

Las recetas de verano se caracterizan por ser frescas y fáciles de hacer. Por lo general, tus hijos pasan todo el día en la alberca, en la escuela de verano o realizando otras actividades al aire libre,  es por eso que siempre viene bien tener a la mano snacks para niños que sean atractivos, y que ellos puedan disfrutar antes o después de la hora de la cena. A los niños les encantan los snacks helados y dulces, ¡aquí te dejamos algunas ideas para que te inspires!

 

  1. Helado casero: un éxito asegurado, muy fácil de hacer con los niños dependiendo de la receta, y que promete rebajar la temperatura de forma inmediata y de manera sabrosa y nutritiva. Los helados caseros, elaborados con leche de vaca, son una fuente deliciosa de nutrientes -mucho mejor que los industriales-, y, dependiendo del sabor elegido, la fuente de azúcares puede ser natural o añadida, con la posibilidad de optar por variedades de azúcar sin refinar u orgánica.

 

  1. Brochetas o Kebab de frutas: si la comida nos entra por los ojos a los mayores, a los peques más todavía. La clásica brocheta de frutas se actualiza este verano en forma de kebab: lo único que necesitas son unos sticks de madera natural, cortar unas cuantas frutas de colores y dejarlas en un bol para que los niños las pongan a su gusto. Algunas variedades de fruta que triunfan en verano, por contener grandes cantidades de agua, son la sandía y las fresas, que contienen entre un 92 y un 95% de agua, seguidas de cerca por el melón, la piña o la naranja. Algunas frutas menos hidratantes, pero llenas de nutrientes son el plátano o las cerezas.

 

  1. Smoothies: seguro que has leído antes sobre los smoothies, y como son una fuente súper saludable de antioxidantes, que se toma directamente de un vaso. El smoothie puede convertirse en la solución perfecta para que los niños tomen fruta y se mantengan frescos en verano: la receta más clásica es una variante del batido convencional, manteniendo toda la pulpa y carne de la fruta que normalmente descartaríamos al hacer un zumo, mezclándolo en ocasiones con algún lácteo, aunque se puede hacer simplemente con hielo o, dependiendo de las frutas, con una alternativa a la leche de vaca, como la leche de soja o almendras.

 

  1. Raspado o granizado: este es otro clásico del verano, con base de hielo y un tiempo de preparación exprés y dificultad mínima. La mayoría de las recetas, especialmente con los granizados de frutas, no requieren más que 300 ml. de zumo natural recién exprimido por cada 300 gr de azúcar, y medio litro de agua. Basta con hervir el agua con el azúcar, dejando la mezcla enfriar después de retirarla del fuego. Se añade el zumo de fruta, y se deja en el congelador, moviendo de vez en cuando para romper el hielo y conseguir el efecto “escarchado”.

 

  1. Fruta helada con yogur: un snack delicioso y fácil de preparar son las rodajas de plátano, una fruta que resulta algo menos apetecible en verano precisamente por tener una menor proporción de agua en su composición, que se presentan a los niños más frías de lo normal, después de dejarlas en el congelador un par de horas. Se pueden servir acompañadas de yogur griego, o cambiar el plátano por otras frutas también fáciles de comer como las frambuesas o fresas.