Los niños y la comida: consejos para padres

Los niños y la comida: consejos para padres

No es de extrañar que los padres necesiten ayuda para entender qué significa comer de forma saludable. Desde la pirámide de los alimentos hasta la última grasa alimenticia, la gran cantidad de información existente sobre este tema puede desorientar bastante. La buena noticia es que no necesitas graduarte en nutrición para criar hijos sanos. Siguiendo algunas recomendaciones básicas, puedes crear un entorno doméstico que fomente la alimentación saludable.

De los alimentos que  le ofrezcas a tu hijo, deja que elija lo que quiere comer o si quiere comer. Los niños también deben tener voz y voto en el asunto. Tal vez te parezca que esto es darle demasiada libertad. Pero, si eliges llevar alimentos saludables a casa, tu hijo solamente podrá elegir entre los mismos.

 Olvídate de la regla de "dejar el plato limpio". Permite que tu hijo acabe de comer cuando sacie su apetito. Muchas de las personas que ahora son padres se educaron con la máxima del plato limpio, pero este enfoque no ayuda a los niños a escuchar a su cuerpo para saber cuándo han comido suficiente. Si un niño aprende a reconocer la sensación de saciedad y a reaccionar en consonancia, es menos probable que coma más de lo que debería.

 Empieza pronto. Las preferencias alimentarias se adquieren muy pronto en la vida, los gustos y desagrados relacionados con la alimentación se empiezan a desarrollar durante la lactancia. Así mismo, es posible que necesites darle a probar un alimento nuevo a su hijo en varias ocasiones antes de que lo acepte. No lo fuerces a comer, sólo ofrece unos pocos bocados del alimento que deseas introducir en su dieta.

Las calorías de las bebidas también cuentan. Los refrescos con gas y otras bebidas edulcoradas suman calorías y se interponen en el camino de la alimentación saludable. El agua y la leche son las mejores bebidas para los niños. El jugo está bien cuando es al 100%, aunque los niños no necesitan beber mucho. Con 115 a 170 ml diarios basta para un preescolar.

Pon los dulces en su sitio. Está bien comer dulces de vez en cuando, pero no conviertas el postre en el plato más deseado de las comidas. Cuando el postre se convierte en el premio por haberse comido bien la cena, es normal que los niños den más valor al pastelito que al brócoli. Intenta mantener una actitud neutra hacia los alimentos.

 Los niños hacen los que hacen sus padres. Sé un buen ejemplo para tu hijo comiendo de forma saludable, la mejor forma de enseñarle buenos hábitos alimentarios es comiendo bien. Toma tentempiés nutritivos, come en la mesa y no te saltes comidas.