Mitos del embarazo, parte 1

Mitos del embarazo, parte 1

Cuando se inicia el embarazo, empezamos a tener muchos temores o miedos. Muchos amigos o familiares, nos comentan qué es lo bueno y que es lo malo. Pero tenemos que tener cuidado con estos mitos, ya que muchas veces entramos en falsas creencias sobre nuestra gestación. Conviene conocer la evolución semana a semana de nuestro embarazo, pero también es interesante no caer en la multitud de consejos o mitos que nos cuentan del embarazo.

Mito 1. Según la altura de la barriga será niño o niña

Un mito clásico es que si una mujer embarazada tiene la barriga más arriba, el bebé será una niña y si está más abajo, será niño. No hay base científica para esto. Una barriga baja indica que el bebé acaba de caer más abajo en la pelvis, porque está más cerca del parto. Factores como el tamaño de sus músculos, la estructura, la posición del feto, su postura, su forma antes del embarazo, y la cantidad de grasa depositada alrededor del abdomen desempeñan un papel en el tamaño y la forma del vientre de una embarazada. Si tiene curiosidad por saber el sexo de su bebé, pida a su médico una ecografía.

Mito 2. Luna Llena más fácil quedarse embarazada

Durante la fase de luna llena, más mujeres entran en trabajo de parto que otras veces. Los hechos muestran que esto no es cierto.

Mito 3. Comida picante ayuda al parto

La comida picante induce el parto. Una vez más, no hay una lógica científica para esto.

Mito 4. Si quieres mejorar el parto, ten sexo

El sexo induce el parto, esto no se basa en hechos y no hay pruebas que demuestren que sea cierto.

Mito 5. Las estrías y el embarazo

Es común afirmar que las estrías son un resultado natural del embarazo. La verdad es que hay mujeres que no presentan estría alguna.

Mito 6. Antojos dulces y salados equivale a saber sexo del bebé

Otro clásico es que si tiene antojos por alimentos salados, entonces tendrá un niño y un antojo por los alimentos dulces indicaría que una niña está en camino. Puede tener antojos de un montón de cosas cuando está embarazada y es posible que no tenga antojos en particular, pero ninguno de ellos determina el sexo de su bebé.