Mitos del embarazo, parte 2

Mitos del embarazo, parte 2

Mito 7. Predecir el sexo del bebé

Mantenga una cadena con un anillo en ella más sobre un vientre de embarazada y podrá predecir el sexo del bebé por la dirección se mueve la cadena: adelante y atrás para un niño; en un círculo para una niña. Esto no es cierto, pero podría ser divertido intentarlo.

Mito 8. Si se hincha tu nariz, es niña

Si su nariz se hincha durante el embarazo, va a tener una niña. En realidad no existe ninguna relación entre la apariencia de la madre y el sexo del bebé. Una nariz inflamada puede ser explicada por el aumento del nivel de estrógenos, que aumentan el flujo sanguíneo a la membrana mucosa, lo que causa que se expanda.

Mito 9. Náuseas y saber el sexo del bebé

No sentir náuseas por la mañana equivale a tener un bebé niño. Alrededor de la mitad de todas las mujeres embarazadas pasan por algún grado de nauseas por la mañana. Según el mito, las mujeres embarazadas de un niño están protegidas de la hormona masculina testosterona producida por el feto masculino. Los médicos creen que la relaxina, una hormona producida por la madre es responsable de las náuseas.

Mito 10. Frecuencia cardiaca para saber si es niño o niña

Una frecuencia cardíaca lenta significa que un tendrá un niño, y una frecuencia cardíaca rápida, una niña. Una frecuencia cardíaca fetal normal está entre 110 y 160 latidos por minuto (ppm), aunque algunas personas piensan que si es más rápido (por lo general por encima del rango de latidos por minuto 140) es una niña y si es menor es un niño. Pero no ha habido estudios que muestran de manera concluyente que la frecuencia cardíaca es un predictor para el sexo de un bebé.

Mito 11. La acidez estomacal y la cantidad de pelo del niño 

La acidez durante el embarazo significa que el bebé nacerá con mucho pelo. La acidez es una molestia común durante este estado y no hay manera en que esto pueda ser un indicador preciso del pelo del bebé.

Mito 12. Relaciones sexuales dañan a tu futuro hijo

Las relaciones sexuales pueden lastimar al bebé. Siete capas de piel, desde la pared abdominal hasta el saco amniótico protegen a su bebé. El cuello uterino se ha alargado y endurecido para evitar que cualquier cosa entre en el útero. Además, el cuello del útero produce moco para mantener la vagina limpia y libre de infección. Las relaciones sexuales no pueden alcanzar, tocar o dañar al bebé. La única excepción a esto es alguna mujer a la que su médico le haya dicho que se abstenga a causa de una complicación.