Qué hacer cuando tus hijos te desesperan

Qué hacer cuando tus hijos te desesperan

Mamá también llega a perder la paciencia con sus hijos y aunque a veces no sabe cómo expresarlo, nunca reacciona con intención de herir los sentimientos de sus hijos. 

Para que no te pase y no sientas tanta culpa si les gritas o les hablas fuerte, te decimos que antes de cualquier cosa cuentes hasta 10 y sigue estos tips que te liberarán de las culpas. 

No olvides que es un niño: En su necesidad de conocer y explorar, puede hacer cosas que a ti no te parezcan bien. Lo que hace no tiene un propósito malintencionado; mejor demuéstrale con ejemplos claros lo que sí puede hacer y lo que no debe. 

 

No le grites: Por muy enojada que estés, jamás le grites. La psicóloga Claudia Fierro dice que "lo único que ganas es ensordecerlo, y de todas formas no te va a escuchar. Háblale con un tono de voz normal pero firme, sin perder la autoridad". 

 

Mantén la calma porque ésta es contagiosa: Para Debbie Pincus, autora del libro The Calm Parent AM & PM, mantener la calma es muy importante, ya que ésta es un estado de ánimo que se contagia. Lo mismo sucede con los estados de ansiedad; si los papás están nerviosos o tensos, lo más probable es que su hijo también lo esté y reaccione en consecuencia. 

Reconoce los momentos en que pierdes el control: Seguramente ya te diste cuenta de qué conductas te ponen de cabeza con tu hijo. Dos buenas ideas son prevenirlas y no sobredimensionarlas. Utiliza recursos como juegos y canciones para salir de ese estado de tensión. 

Escoge tus batallas: A veces, por más que quieras que tu hijo se mantenga tranquilo, nada funciona. Y eso ocurre porque quizás estás muy agotada, poco receptiva o nada ha salido bien en el día. Si eso pasa, deja que el mundo siga girando hasta que vuelvas a sentir tranquilidad. 

REGLA DE ORO: Jamás lo maltrates físicamente: Los niños no relacionan el castigo corporal con un mal comportamiento. Esto sólo sirve para causarles dolor y daño físico, y lo que menos querrás es ver sufrir a tu hijo.