Superando los celos entre hermanos pequeños

Superando los celos entre hermanos pequeños

 

Los celos, ni se han de negar ni se han de dramatizar. Son un paso más en la evolución de los niños que hay que aceptar y ayudar a que se superen. Cuando un niño empieza a ver cambios en su vida, experimenta la llegada de un bebé, ve disminuida la atención de sus padres, y es más que probable que reaccione ante dichos cambios. Los niños pequeños no tienen capacidad de expresar cosas abstractas y mucho menos sentimientos que se agolpan en su interior. Es por esto por lo que sus angustias las muestran de diversas maneras.

Un niño educado se puede convertir de la noche a la mañana en un niño violento, desordenado y protagonista de más de un berrinche. Estos comportamientos  no son más que llamadas de atención hacia los padres para reclamar lo que hasta entonces era lo normal en su vida.

Las regresiones son también otra manera de reaccionar ante la llegada de un nuevo bebé. Tras la noticia notas que no quieren dormir solos cuando se iban a la cama sin ningún problema, quieren que se les ayude para comer o quizá mojan la cama por citar algunas de las regresiones más comunes.

Lo ideal es que tu peque entienda que va a convertirse en hermano mayor y que lo ayudes a que lo viva como una oportunidad y no como una amenaza. Por ejemplo, durante el embarazo a partir del segundo trimestre conviene explicarle qué está sucediendo, es un buen momento para detallarle todo lo bueno que va a llegar: un hermano con el que jugar y con el que pasar grandes momentos.